Una colección de frases y citas que reúne el pensamiento de personas célebres que han dejado huella en la historia.
Frase célebre
Si me hubiera parado a pensarlo, hubiera comprendido que mi devoción por Clara no era más que una fuente de sufrimiento. Quizás por eso la adoraba más, por esa estupidez eterna de perseguir a los que nos hacen daño.
Daniel escucha hablar del hombre misterioso que visita a Clara y, en lugar de apartarse de una relación que lo atormenta, transforma los celos en combustible para su devoción
En La sombra del viento, Daniel Sempere se enamora de Clara Barceló cuando todavía es adolescente. Ella es mayor, enigmática y ocupa para él el lugar de una figura ideal. La distancia entre ambos le permite imaginar una relación más intensa de la que realmente existe.
La frase aparece mientras Daniel se tortura con los relatos sobre un visitante que acaricia a Clara con familiaridad. Siente celos y sufrimiento, pero no utiliza esas señales para revisar su vínculo: las incorpora a la historia romántica que ha construido.
Daniel llama «devoción» a lo que apenas admite reciprocidad. La palabra tiene una resonancia religiosa: sitúa a Clara en un altar y a él en el papel de quien ofrece tiempo, fantasías y dolor. Desde esa posición desigual, cualquier gesto pequeño puede parecer una revelación.
La «estupidez eterna» no describe una debilidad exclusiva de la adolescencia. A veces perseguimos a quien nos rechaza porque obtener finalmente su aprobación prometería reparar todas las negativas anteriores. Cuanto más se ha invertido, más difícil parece aceptar que la inversión no creará reciprocidad.
La lucidez comienza con la condición que abre la frase: pararse a pensar. No basta sentir con fuerza; conviene observar qué efecto tiene el vínculo, qué espacio ocupa la realidad y cuánto procede de una narración propia. El amor puede implicar dolor, pero el dolor por sí solo no demuestra amor.