Frase célebre
El alma humana es el campo virgen que, mediante la ocupación y el aprendizaje, se cultiva y adquiere unos hábitos que se sobreañaden a su naturaleza.
El mito de la cultura
- Alma
- Conocimiento
- Naturaleza
Detrás de la cita
Una metáfora agrícola que ha condicionado durante siglos nuestra idea de educación y cultura
La frase pertenece al análisis que Gustavo Bueno realiza de la idea moderna de cultura. No ofrece simplemente una definición que el filósofo acepte sin reservas: reconstruye una metáfora histórica según la cual el alma sería un terreno y los hábitos, conocimientos y artes serían el cultivo que lo transforma.
La palabra «cultura» conserva esa raíz agrícola. Del cuidado de campos y animales pasó al cultivo del espíritu, y más tarde a designar patrimonios, formas de vida e identidades colectivas. Bueno examina cómo ese desplazamiento convirtió una imagen útil en una idea aparentemente natural y, a veces, casi sagrada.
Hablar de hábitos «sobreañadidos» permite distinguir naturaleza y educación, aunque en la vida ambas interactúan. Leer, argumentar o tocar un instrumento se aprende, pero el aprendizaje modifica percepciones, movimientos y deseos. La cultura no decora una esencia intacta: participa en la forma concreta que adopta.
La imagen sigue presente cuando prometemos «cultivar el talento» o «sembrar valores». Usarla conscientemente ayuda a preguntar quién elige las semillas, qué prácticas se consideran valiosas y qué se arranca como maleza. Educar siempre implica una idea, explícita o no, del ser humano que se quiere formar.
Texto del autor consultado: Fundación Gustavo Bueno, El mito de la cultura.