Frase célebre
El amor es el puerto. Olvidar el oficio es una vieja aspiración, la meta de un verdadero comediante: no trabajar, olvidar el oficio, sólo jugar y jugar y danzar en torno a estos textos de fuego.
- Amor
- Juego
- Trabajo
- Verdad
Detrás de la cita
El actor que trabaja durante años para conseguir que su trabajo parezca juego
Rafael Álvarez, El Brujo, escribió estas palabras para el programa del Festival de Almagro de 2019. No son un aforismo sentimental aislado: forman parte de una reflexión sobre el actor, el aprendizaje técnico y el deseo de alcanzar en escena una libertad que ya no parezca trabajo.
El Brujo ha construido una trayectoria singular de espectáculos donde conversación, relato clásico, improvisación y complicidad con el público se mezclan. Almagro, dedicado al teatro clásico, es un marco especialmente adecuado para hablar de «textos de fuego»: obras antiguas que siguen ardiendo cuando un intérprete encuentra una forma viva de decirlas.
La frase «el amor es el puerto» introduce una llegada antes de volver al movimiento. El puerto ofrece refugio, pero el comediante no se queda inmóvil: juega y danza alrededor de los textos. Amor y teatro comparten así una paradoja, la seguridad necesaria para arriesgarse sin rigidez.
La idea se extiende a cualquier oficio creativo. La técnica es imprescindible, pero puede convertirse en armadura si se exhibe por sí misma. El objetivo final no es parecer que no costó esfuerzo, sino conseguir que el esfuerzo abra espacio para la presencia, la sorpresa y la relación con quien mira.
Documento oficial consultado: Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, programa de 2019.