Frase célebre
El camino conducente a la verdad interesa en medida infinitamente superior que una verdad u otra.
- Señales
- Verdad
- Filosofía
Detrás de la cita
La defensa del método frente al consuelo de poseer una respuesta definitiva
Escohotado formula aquí una preferencia intelectual decisiva: el valor no reside únicamente en acertar, sino en disponer de un camino que permita explicar por qué una afirmación merece llamarse verdadera. Una conclusión correcta obtenida por obediencia o casualidad enseña menos que una investigación capaz de mostrar sus pasos.
La trayectoria de Escohotado atravesó filosofía, derecho, historia económica y estudio de las drogas. Esa amplitud lo llevó a desconfiar de fronteras rígidas entre disciplinas y de respuestas protegidas por autoridad. Su obra buscó reconstruir procesos y documentos, incluso cuando las conclusiones provocaban desacuerdo.
La frase no relativiza la verdad; exige mejores condiciones para alcanzarla. Si solo importa «mi verdad», desaparece la obligación de presentar pruebas. Si importa el camino, cada paso queda expuesto a preguntas y otras personas pueden recorrerlo, impugnarlo o mejorarlo.
En debates acelerados por redes sociales, una afirmación impactante suele viajar más rápido que su evidencia. La propuesta de Escohotado invita a preguntar de dónde sale el dato, qué alternativa se descartó y qué cambiaría nuestra opinión. Esas preguntas importan más que ganar una discusión aislada.
Atribución consultada: Citas.in, registro del aforismo de Antonio Escohotado.