Frase célebre
En el duelo entre Dios y el Diablo, el corazón humano es el campo de batalla.
Los hermanos Karamázov
- Amor
- Guerra
- Religión
Una colección de frases y citas que reúne el pensamiento de personas célebres que han dejado huella en la historia.
Frase célebre
Los hermanos Karamázov
Detrás de la cita
La frase no aparece como una sentencia solemne pronunciada desde fuera de la historia. La dice Dmitri —Mitya— Karamázov a su hermano Aliosha durante una confesión febril, en el Libro III de Los hermanos Karamázov. Está intentando explicar algo que conoce demasiado bien: una persona puede aspirar a lo más elevado y, casi al mismo tiempo, sentirse atraída por aquello que la degrada.
Justo antes de llegar a esta imagen, Dmitri habla de la belleza como un misterio terrible. Contrapone el ideal de la Madonna al de Sodoma y reconoce que ambos pueden convivir en una misma conciencia. Por eso el campo de batalla no es Rusia, una iglesia ni un escenario apocalíptico: es el corazón humano. La lucha sucede en el lugar donde se mezclan deseo, vergüenza, fe, libertad y culpa.
Dostoyevski terminó esta, su última novela, en 1880, después de publicarla por entregas entre 1879 y 1880. Murió pocos meses más tarde. El libro concentra preguntas que lo acompañaron durante toda su obra: si somos realmente libres, de dónde nace la responsabilidad y por qué conocer el bien no basta siempre para elegirlo. En ese sentido, la frase funciona como una miniatura de toda la novela.
Quizá por eso continúa resultando tan cercana. Nos permite dejar de imaginar el bien y el mal como dos ejércitos perfectamente separados. Dostoyevski propone algo más incómodo: ambos pueden reclamar a la misma persona, y nuestras decisiones cotidianas inclinan una batalla que nunca está completamente resuelta.
Contexto contrastado: Project Gutenberg, Los hermanos Karamázov y exposición bibliográfica de la Universidad de Dayton.