Frase célebre
La verdad quedó maltrecha de muchos modos a un tiempo: primero, por el desinterés hacia los asuntos de Estado. Luego, por el deseo de adular al poderoso o, al revés, por el odio hacia él. Y así, entre hostiles y sumisos, a nadie inquietaba la posteridad.
Historias, I, 1
- Tiempo
- Verdad
- Filosofía
Detrás de la cita
El comienzo de las Historias que identifica dos enemigos simétricos: servilismo y hostilidad
No solo miente quien adula. El odio también puede seleccionar y exagerar hasta convertir la historia en arma, mientras la indiferencia deja el terreno libre a ambos.
Tácito abre las Historias reflexionando sobre cómo el régimen imperial dañó la escritura de los hechos. Busca presentarse como autor capaz de narrar «sin ira ni parcialidad».
El adulador necesita agradar al presente; el enemigo, condenarlo. Ambos sacrifican la posteridad porque escriben para una recompensa inmediata.
Al leer historia política conviene buscar procedencia, silencios y lenguaje emocional. Contrastar fuentes hostiles y favorables ayuda a reconstruir lo que ninguna quiso contar completo.
Texto, obra y contexto consultados: Tácito, Historias I, 1, texto y comentario.