Frase célebre
Los recuerdos que uno entierra en el silencio son los que nunca dejan de perseguirle.
El laberinto de los espíritus
- Comunicación
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Una colección de frases y citas que reúne el pensamiento de personas célebres que han dejado huella en la historia.
Frase célebre
El laberinto de los espíritus
Detrás de la cita
La frase aparece en las primeras páginas de El laberinto de los espíritus. Daniel Sempere contempla a su hijo dormido y regresa mentalmente a la noche de su nacimiento. La memoria conserva la felicidad, pero también un miedo que nunca había contado.
Daniel se sintió entonces casi un muchacho frente a una vida que lo desbordaba. Por un instante pensó en escapar de la paternidad y de todo lo que exigía. No huyó, pero enterró ese impulso porque contradecía la imagen de alegría que esperaba de sí mismo.
La persecución de la que habla Zafón no exige que el hecho sea objetivamente terrible. A veces lo que vuelve es una emoción normal —miedo, duda, cansancio— convertida en culpa porque la persona cree que jamás debería haberla sentido.
El nacimiento de Julián reúne así dos verdades compatibles: Daniel ama a su hijo y la magnitud de ese amor lo asusta. La novela evita una versión decorativa de la paternidad. Asumir un vínculo también significa comprender cuánto puede perderse y cuánto deberá cambiar.
Dar nombre a un recuerdo no modifica el pasado, pero sí su manera de acompañarnos. Cuando una emoción puede narrarse sin condena, deja de aparecer como un perseguidor inexplicable y se integra en una historia más completa, humana y soportable de uno mismo.
Fragmento oficial y ficha de la novela consultados: Web oficial de Carlos Ruiz Zafón, fragmento de El laberinto de los espíritus y Editorial Planeta, ficha oficial de El laberinto de los espíritus.