Frase célebre
No hay ningún camino que no se acabe, como no se le opongan la pereza y la ociosidad.
Los trabajos de Persiles y Sigismunda, libro III, capítulo IV
- Señales
Una colección de frases y citas que reúne el pensamiento de personas célebres que han dejado huella en la historia.
Frase célebre
Los trabajos de Persiles y Sigismunda, libro III, capítulo IV
Detrás de la cita
La frase aparece al comienzo del libro III del Persiles, cuando el grupo ya viaja por España. Auristela habla con Periandro después de contemplar la desgracia de Feliciana de la Voz. La experiencia ajena despierta sus temores sobre la honra, la fortuna y la fragilidad de cualquier proyecto.
Su camino es largo, pero ambos comparten deseo y esperanza. Auristela agradece haber dejado atrás naufragios, tormentas y salteadores, y mira hacia Roma. La sentencia no es un proverbio abstracto colocado al margen del relato: nace de una peregrinación concreta que ya ha exigido continuidad.
La novela distingue luego dos ritmos. Los peregrinos combinan reposo y cansancio, avanzan poco cuando es necesario y, sin embargo, caminan siempre. Esa precisión evita identificar diligencia con prisa. Perseverar puede incluir pausas; lo decisivo es que el descanso no se transforme en abandono sin nombre.
La ociosidad tiene además un sentido narrativo. En una obra llena de historias intercaladas, detenerse permite escuchar a otros, socorrerlos y cambiar de rumbo. El problema no es toda desviación de la línea recta, sino perder el vínculo con el propósito que daba dirección a los pasos.
Leída hoy, la frase ayuda a pensar proyectos extensos. Un objetivo lejano suele resultar menos manejable que el siguiente movimiento verificable. No promete que cualquier meta sea alcanzable ni obliga a persistir en un error: recuerda que, una vez elegido un camino valioso, su final se construye con continuidad más que con gestos heroicos.
Texto completo y edición crítica electrónica del Persiles consultados: Los trabajos de Persiles y Sigismunda, libro III, capítulo IV y Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, edición del Persiles.