Frase célebre
El buen ciudadano es aquel que no puede tolerar en su patria un poder que pretenda hacerse superior a las leyes.
- Ambición
- Poder
Detrás de la cita
La lealtad a la patria entendida como defensa de la ley frente a quien intenta apropiarse del poder
La sentencia se difunde bajo el nombre de Cicerón y resume una preocupación central de su vida política: cómo defender la república cuando la autoridad personal amenaza con imponerse sobre las instituciones. No hemos determinado el pasaje latino exacto, por lo que la ficha distingue la atribución tradicional de una cita textual localizada.
Cicerón vivió el derrumbe de la República romana entre guerras civiles, conspiraciones y liderazgos militares. Fue cónsul, orador y teórico de las leyes, pero también un actor político con decisiones discutidas. Su asesinato en el año 43 a. C. convirtió su figura en símbolo de una república que ya no pudo contener a sus hombres fuertes.
La frase define al buen ciudadano por lo que no tolera. La obediencia deja de ser virtud cuando protege a quien se sitúa fuera de las reglas comunes. Esa negativa puede requerir vigilancia, crítica y resistencia institucional, no solo participación periódica en elecciones.
Su actualidad reside en una pregunta sencilla: ¿las normas se aplican también a quienes gobiernan, financian o mandan? Cuando la respuesta depende del rango, la ley se transforma en herramienta del poder. La ciudadanía empieza al exigir que nadie disponga de una excepción personal permanente.
Atribución institucional consultada: Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Jalisco, frase cívica atribuida a Cicerón.